Presentan en la isla informe de la Unesco que plantea reformular las escuelas para servir mejor a los estudiantes

Elisa Guerra Cruz, miembro de la comisión internacional de Unesco, resaltó que mejorar la educación requiere del esfuerzo de muchos, no solamente de los individuos y entidades que están ligados, día a día, con las escuelas

Es poco lo que diferencia la organización de un salón de clases a lo largo del mundo en las escuelas tradicionales: estudiantes sentados en mesas o pupitres, un maestro o maestra encargado de dar la lección mientras los menores escuchan y, de vez en cuando, hacen preguntas.

Se trata de un sistema que ve a los estudiantes como receptores de conocimiento y fue establecido hace más de 150 años para servir a sociedades que recién se estaban industrializando, dijo la integrante de la Comisión Internacional de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para la Cultura, las Ciencias y la Educación (Unesco) para elaborar el reporte global “Futuros de la Educación”, Elisa Guerra Cruz.

“El modelo de la escuela todavía funciona muy similar a una fábrica, una línea de producción en serie, como si tomáramos a todos los niños y en primer año le ponemos un ojo, en segundo año los dos ojos, en tercer año un poco de pelo y así los vamos formando. Pero no. Es un modelo que se nos quedó corto porque el mundo ya no es como era hace 150 años, ya no es como era hace dos años. Entonces, ese modelo, esa gramática de la escuela, ya no está funcionando, y no está funcionando desde hace mucho”, dijo la educadora, con especialidad en Educación Preescolar.

“La forma de enseñar a los chicos tiene que cambiar. Vemos el conocimiento como esta cosa etérea que está aquí y de alguna manera se la tengo que meter (en la cabeza) al niño. Pero lo que vemos, lo que sabemos ya, es que el conocimiento se genera y se regenera todos los días a velocidades inauditas. Así que tenemos que dejar de ver a los niños como receptores de conocimiento, pues se trata de crear conocimiento. No es solo enseñarles, es que ellos aprendan a crear”, añadió.

Mejorar la educación requiere del esfuerzo de muchos, no solamente de los individuos y entidades que están ligados, día a día, con las escuelas, señaló.

El año pasado, la Unesco publicó el informe “Reimaginar juntos nuestros futuros: un nuevo contrato social para la educación”, con el cual se presenta una radiografía de los problemas más apremiantes de la educación, así como da paso a una discusión sobre cómo atenderlos. Este fue traducido al español por la Fundación SM y publicado en mayo de 2022.

“La manera cómo organizamos la educación en torno a las expectativas es lo que el contrato social. Mando a mi hijo a la escuela y espero que le enseñen esto y esto, en la escuela reciben al niño, pero esperan que el padre de familia haga esto, todos esperamos que el gobierno dé los recursos necesarios y cómo las organizaciones podemos cubrir las expectativas. Necesitamos un nuevo contrato social con la educación”, expresó.

El informe no presenta una hoja de ruta o una lista de recomendaciones de cómo solucionar los problemas educativos, pues se reconoce que se deben desarrollar planes individualizados para cada país, cada región y hasta cada escuela, indicó Guerra Cruz. Además, cualquier idea generada en 2021 se podría tornar obsoleta el próximo año, argumentó.

No obstante, la fundadora del Colegio Valle de Filadelfia -que estableció en México, pero ya tiene presencia en otros cuatro países latinoamericanos- resaltó que se plantean retos que atajar, como la falta de relevancia de los contenidos educativos para las generaciones más jóvenes.

Pero también se destacan los aciertos actuales, como es el reconocimiento en los últimos años de la importancia de la educación de la niñez temprana y del aprendizaje socioemocional.

“Debemos considerar la ampliación del conocimiento y llegar a todos, dentro y fuera de la escuela y, en términos muy generales, hablamos de futuros en plural porque no consideramos que un solo futuro sea el rumbo a seguir para nuestros estudiantes. Hay una diversidad de futuros que queremos proponer que cada joven pueda acceder”, apuntó Guerra Cruz, tras una presentación del informe ante líderes de universidades locales, de escuelas privadas y del Departamento de Educación.

El director general de Fundación SM Puerto Rico, Juan Reyes Pérez, destacó el nivel de compromiso de los líderes educativos locales con replantearse el modelo educativo, hasta el punto de que ya hay una invitación para continuar la discusión en el Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico.

“Me gustaría que tanto por el reporte y por las enseñanzas de la pandemia, los docentes que están allá fuera, que trabajan día a día con sus estudiantes, que a lo mejor tienen una idea un poco loca, que se sienten inseguros... Que sepan que no hay que pedir permiso para innovar, hay que animarse a hacerlo. Es una cosa de ensayo y error, ensayo y error, pero en una de esas pueden ir refinando una buena idea. Ahí es que vienen los cambios verdaderos, no es en el escritorio de los ministros de Educación, sino en el pupitre de cada estudiante”, expresó Guerra Cruz.

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