Técnicas de estudio que podemos enseñar a nuestros hijos

El término “técnicas de estudio” se refiere a las estrategias que usamos a la hora de estudiar. Cómo leemos, el subrayado, el esquema, las estrategias de memorización… La norma fundamental es que las técnicas “activas” son las que mejor promueven los aprendizajes: “lo que se hace se aprende mejor que lo que se oye y lo que se ve, mejor que lo que se escucha”.

Existe un método llamado ELSER3 que nos puede ayudar para enseñar estas técnicas a nuestros hijos. Cada letra indica una fase del proceso de aprendizaje. Consiste en:

  • EXPLORACIÓN. Es importante hacer una primera lectura rápida del texto para captar la estructura y las ideas fundamentales.
  • LECTURA. La siguiente fase es una lectura en profundidad, comprensiva. En ella han de comprender cada una de las palabras e ideas del texto.
  • SUBRAYAR. Se deben resaltar aquellas palabras fundamentales. No es recomendable que sean frases completas, el subrayado pierde así su valor visual.
  • ESQUEMATIZAR. Aquí comienza la elaboración del material que hay que aprender. Tiene que ser escueto y permitir, en un golpe de vista, captar la estructura del material y sus ideas relevantes.
  • RESUMIR. Con sus propias palabras, el niño tiene que expresar lo que ha leído. No consiste en copiar, hay que evitar que solo transcriban el contenido porque esta una tarea mecánica que no les obliga a elaborar la información.
  • RETENER. Se puede memorizar por repetición, pero lo que realmente asienta la información en la memoria a largo plazo es, de nuevo, la elaboración. De ahí la importancia de proporcionarles trucos o “normas mnemotécnicas”. Con ellas aprenden a organizar la información de manera que facilite su retención en la memoria. Ejemplo: “La Ca De Mamá” para aprender los números romanos y su valor de menor (L) a mayor (M).
  • REPASAR. Para evitar el olvido, es fundamental ir haciendo repasos de manera periódica. Para esto, obviamente hay que planificar el estudio. A los dos días del primer estudio, hay que hacer un repaso; pasados cuatro días, otro; a la semana, otro… y así hasta el momento del examen. Veremos que, en cada repaso, recuerdan más detalles de lo estudiado y con mayor fluidez.

Adaptado de: http://www.fapar.org/escuela_padres/ayuda_padres_madres/ayudar_estudiar.htm