Sugerencias para escoger las lecturas de nuestros hijos

¿En qué te fijas cuando vas a comprar un libro para un niño? ¿En lo que te gusta a ti? ¿En los gustos de él? ¿En los años que tiene?

Inculcar el gusto por la lectura a los más pequeños es uno de los retos a los que se enfrentan muchos padres y educadores. En nuestros días, en los que leer compite con otros medios de entretenimiento como la televisión, la Internet o la videoconsola, no es tarea fácil.

A la hora de elegir una lectura adecuada para un niño hay que plantearse tres cosas que, aunque obvias, muchas veces no tenemos en cuenta:

Los gustos del niño: ¿qué le gustaría leer a ese niño particular? Él no es nosotros, ni su infancia es similar a la que nosotros vivimos.
Gustaría / Debería: en relación con lo anterior, muchas veces desestimamos un libro porque consideramos que “deberían” leer otra cosa. Pero, al igual que los adultos, ellos también prefieren leer por diversión y para distraerse.

Participar de la selección: que el niño se involucre en la búsqueda de un libro, ya sea en una biblioteca o en una librería, hará que se sienta más motivado a la hora de leer. Hay que tener en cuenta su criterio, y también saber aconsejarle para que vaya afinándolo a la hora de elegir, sin olvidar que una cosa es aconsejar y otra bien distinta, imponer.

Es importante ofrecer variedad de temas, géneros y formatos. El contenido ha de ser atractivo e interesante, procurando que los elementos del argumento sean fácilmente comprensibles, con ilustraciones acordes y enriquecedoras del texto. No temamos regalar un libro con vocabulario rico; más bien, acompañemos al niño a descubrir los significados. Además, si el libro es una traducción, hay que tener en cuenta la calidad de esta.

La cubierta y contracubierta del libro ofrecen datos útiles como el tema, los personajes o los libros con los que se relaciona. El índice informa sobre la trama y el estilo de la obra, en tanto que un vistazo a la primera página o a la última nos dirá si el libro puede o no interesar al lector en potencia, el niño. Es bueno conversar con él o ella acerca de estas partes del libro y procurar que las consulte en todas sus lecturas.

Hay un libro para cada lector y un libro adecuado para cada momento.